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Lo que vemos en los mejores Entrenadores: claridad y verdad.

  • 19 abril, 2019
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«Nada más fácil que confundir; nada más difícil que la claridad», Julian Barnes

Años analizando, estudiando, leyendo, hablando y experimentando… sobre como liderar equipos. Y esas dos son las conclusiones a día de hoy más poderosas para mí. La valentía de ser claro y de “ser verdad”. Eso pasa cuando lo que sentimos, lo que decimos y lo que expresamos con el cuerpo va de la mano.

Lo que para mí es la clave de la inteligencia emocional tiene más que ver con reconocerlas y expresarlas (o sea, aprovecharlas) que con controlarlas o gestionarlas. Y luego, cada uno tiene sus patrones, sus límites y sus experiencias. Un buen líder es quien se traiciona menos a sí mismo. No quien intenta ser lo que no es, el que manipula, usa el sarcasmo o crea distancia para protegerse y no mostrar esa verdad.

Y las emociones… todas ellas. Cuando tenemos miedo (emoción) de lo que sentimos, es porque pensamos que es inadecuado. Entonces empiezan los problemas. Ponsarnau lleva al Valencia a ganar la Eurocup sin estar gritando todo el rato a sus jugadores, desde un estado emocional básico de tranquilidad. Y como es su verdad, los jugadores entienden que con el 0-11 lo que va a hacer Jaume es transmitirles confianza en que pueden enderezar el camino ellos, en ese momento. Y seguramente Saras no permitirá que se llegue al 0-11, antes pedirá un tiempo y les dirá de todo. Y los dos estilos son verdad, y son claros porque representan lo que esta persona es en el día a día al frente del equipo. ¿Es mejor la paciencia que la impaciencia? No, es mejor la verdad.

Laso felicita, celebra con sus jugadores acciones durante el partido, y también les abronca en determinados momentos. Trabaja mucho desde la empatía y también desde la exigencia. Lo mismo, el equipo sabe que su entrenador es verdad. Porque el cuerpo de Laso no miente. Y podríamos seguir con Obradovic, Pesic….

Otra cosa es que les guste más o menos uno u otro estilo. Como a todos. Lo que está condenado al fracaso son dos cosas. Primera, no estar preparado para dar respuestas técnicas-tácticas a lo que va sucediendo en el partido. Segunda, no ser claro, esconderse, pensar una cosa y decir la contraria, estar enfadado y ocultarlo por miedo…. Si eres verdad y no sabes, pues será verdad que no sabes, y por lo tanto no podrás ser claro, y perderás tu liderazgo. Si estás preparado pero no eres verdad cuando te expresas, no podrás ser tampoco claro, y sucederá lo mismo.

Quizás sea muy básico todo esto. Pero espero que resulte claro. Menos es más.

«La falta de claridad puede poner freno a cualquier camino hacia el éxito.» Steve Maraboli

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