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12
Jun
#FaseFinalACB Brújulas en la incertidumbre

«¿Qué pasa con las cosas que nadie ve? Crecen. Todo lo que crece lo hace en lo invisible y adquiere, con el tiempo, más fuerza y más espacio » Christian Bovin

Fascinante se presenta la próxima y quizás única en este formato… o no… fase final ACB. Para mí es súper estimulante, espectacular, y realmente diseñada para hacer las delicias del amante del deporte en general y del basket en particular.

Me animo a presentar una serie de claves para la observación y también para que los protagonistas puedan tenerlo en cuenta desde la curiosidad, o para que quien trabaja con ellos pueda usarlo, aun que sea como ideas propias. Todo vale, y para todo vale. 😉

Algunas son obvias, otras no tanto. Todas ellas van a suceder con o sin consciencia de los protagonistas. Una de las claves precisamente para sostener la incertidumbre es traer esos factores a la consciencia, o no… a veces es más fácil ignorar.

La Brújula general. 

 Se invita al entrenador a confiar más en la inspiración y el talento, y un poco menos en la estrategia-pizarra. Otra cosa es lo que vaya a pasar. Digo que la situación invita. El entrenador que sepa navegar entre las tres tensiones: estrategia, talento e inspiración, tendrá ventaja competitiva.

La competición se iguala en oportunidades. No factor campo, no equipos en rachas en juego -buenas o malas-, no tan determinante el potencial teórico del equipo, más margen de sorpresas.

Invitación a la co-creación. La fase de preparación es más clave que en circunstancias normales. Hay una parte importante de apuesta, de intuición, y hay otra invitación a co-crear con el equipo la dinámica para afrontar esos 20 días de concentración-competición en circunstancias atípicas.

Sin red. El modelo de competición no tiene antecedentes. Más tiempo de inactividad competitiva que cualquier post-temporada. Incertidumbre de llegar sin amistosos, directo a la lucha por el título. Mucho que arriesgar, mucho que ganar.

El factor no-público. ¿Como va a incidir? ¿Nos preparamos para ello? A pesar de prepararnos, va a ser un factor de estabilización o desestabilización… Más difícil esconderse para algunos, más fácil imponerse para otros. Jugadores, entrenadores y árbitros.

 

La Brújula personal

 Impacto emocional durante el confinamiento. Personas que lo han vivido acompañadas de la familia, o solas. En su país, o fuera de su país. Gente que ha tenido casos en sus círculos, o no….

Convivir en la burbuja . Diferentes maneras de gestionar el miedo al contagio, o distinta forma de percibir la “seguridad”. También riesgos y oportunidades de incumplir la disciplina distintos en función de personalidades y realidades culturales, de momento vital, etc… Grado de aceptación plena del hecho de  estar jugando.

Equilibrio Yo-Equipo. Diferentes situaciones contractuales. Poco tiempo para ganarme contratos. Reto de encontrar el pensar en el equipo y en mi contrato. Aunque todos declaren lo políticamente correcto. Esta es una tensión real.

 

La brújula del líder (espectos ordinarios amplificados)

La importancia estratégica del rol que se decide (o se puede) mantener. A nivel tono, mensaje privado y público, diseño y comunicación de objetivos parciales y globales, ambición, etc…

La capacidad de poner espacios de escucha entre la vorágine. Flexibilidad, adaptabilidad, dejarse ayudar, escuchar sin que eso genere dudas escesivas pero sí las necesarias…

La incidencia del directo, de la respuesta rápida, intuitiva. La capacidad de adaptación a lo que vaya emergiendo en cada momento.

Gestión de los miedos. Miedo a perder, miedo a ganar, y todos los miedos que los líderes tienen, que son a la vez su mayor arma para estar atentos y a plenas capacidades.

 

Bueno, espero poder observar todo esto y más a nivel “fuerzas invisibles” que van a guiar las naves de los equipos, más allá de las fantasías de control de todos. Las mejores brújulas tendrán ventaja.

«Me gusta apoyarme en el tronco de un árbol para asegurarme, no de su existencia, sino de la mía» Christian Bovin

26
May
EL CONTEXTO DEL LIDERAZGO DE JORDAN #THELASTDANCE

“Juego para ganar, durante los entrenamientos o en un partido, y no voy a dejar nada en el camino de mi o mi entusiasmo para ganar” MJ

 El liderazgo es dinámico. Varía en función del momento, el lugar, las personas, las situaciones, la exigencia… mil factores. Por eso es algo que no es replicable, ni siquiera por la misma persona, en realidades distintas. O por personas distintas en las mismas realidades. Esto es un primer punto para reflejar que mucho más interesante que juzgarlo, es observarlo, mirarlo, comprenderlo. Comprender los mecanismos que llevan al rendimiento máximo a MJ, y a su equipo. Qué les hace rendir, qué les frustra, como lo gestionan, qué válvulas de escape a la presión utilizan cada uno de ellos, y qué precio pagan.

Desde los jugadores “maltratados” por él, que desde el minuto 0 pueden adaptarse, luchar para ganarse el respeto y conseguirlo, o quejarse y victimizarse, pero seguir ahí. También los que deciden irse.

Desde un entrenador como Phil Jackson que dice en uno de sus libros….que su rol como lider era ser el cuidador de la visión del equipo, o sea, completar the last dance, y que cualquier cosa que le sacase de ese rol, era perjudicial para el equipo.

Desde un manager, que sabe hacer lo necesario para crear y mantener una estructura competitiva máxima durante más de una década, culminada con 6 anillos en 8 años, mientras es criticado y ridiculizado.

Si vamos a mirar los principios sistémicos universales, uno por uno, y los analizamos podríamos hablar de lo siguiente. Sin juzgar, simplemente describiendo el funcionamento.

NOTA: SR significa Sistema Relacional, y eso es tanto el equipo como el equpo con la directiva, y el club, la ciudad… en definitiva la realidad de los Bulls de los 90.

SR está en un estado constante de Emergencia. Constantemente se desvelan cosas… lesiones, conflictos, rachas, fichajes, polémicas, títulos, tensiones en la pista y con los despachos.. Si nos vamos al episodio de Rodman-Las Vegas, esto tensiona a todo el sistema, reta a todos a dar una respuesta sobre la marcha, y la dan. Otro ejemplo, cuando SP se niega a salir para jugar un final de partido para TK… en el cual en superdirecto responden a esa emergencia. Y siguen.

 

SR Tiene una identidad o personalidad única. Ovio, y la base para justificar la absurdez del juicio sobre ese liderazgo con el que empiezo y termino el post. Esa personalidad o identidad ES y SE CREA a la vez. SE va configurando y va ganando presencia y diferenciación con el resto, partido a partido.

 

SR Confia en roles para su organización. Cada uno juega su papel. El sistema es tan listo que va modelando el perfil del entrenador para preparar el encuentro entre Michael Jordan y Phil Jackson, incluso los 18 meses que está fuera, el sistema reasigna roles y crece de otra manera, empezando a sembrar los próximos tres anillos.

 

SR es Naturalmente Inteligente, Generativo y Creativo. El Sistema ve lo que falta, y lo crea. Historias que se convierten en motores de crecimiento. No siempre está completo, pero desde lo incompleto se regenera. Lesiones largas, ausencia de 18 meses de MJ, etc…

 

Cada miembro del SR es una voz del sistema. El disciplinado, el tirado, el excéntrico, el zen, el co-piloto perfecto, el líder visible, el duro, el manager “enemigo común”, y un largo etcétera. Todos tienen su voz. Y luego, Michael Jordan. Una voz más. La que más grita, si. Pero una más. Sin todo el resto, no hubiese ganado esos anillos. Sin JK, sin Phil Jackson, sin una ciudad rendida, sin unos compañeros con perfiles personales bajos, sin las suertes que siempre existen. Una voz de Talento y Trabajo. Referente por eso. Y desde mi punto de vista, referente de liderazgo, consciente+inconsciente, perfecto para ese contexto.

Para mí esta mirada sistémica resume un poco la idea de que las voluntades no están por encima de todo. No siempre que quieres lo vas a conseguir, ni MJ. Las cosas suceden por unas dinámicas superiores a la voluntad, a veces incluso contra la voluntad. Nos coloca en un escenario de disfrute y comprensión pudiendo ver la perspectiva, y muchas veces, de sufrimiento, incertidumbre y adrenalina máximas estando dentro de los procesos. Por eso el basket nos gusta tanto, por poderlo vivir y también por poderlo mirar.

“Si llegas al final de tu vida y estás lleno de frustración porque sientes que no hiciste algo, te amargas. Sientes amargura porque te recriminas el no lograr las cosas que pudiste hacer. Yo no seré un viejo amargado” (MJ)

26
Mar
ENTRENADOR! STOP. ESCUCHA. REFLEXIONA. PROGRESA.

La pregunta del momento podría ser: ¿Quien quieres ser en el mundo, en estos momentos?” (Maritha Frijdon)

Es importante darnos cuenta de todas las cosas que posponemos con la excusa de que “no tengo tiempo”. Ahora sí tenemos tiempo, almenos más tiempo. Si los ultimos años la parte humana está tomando enorme importancia en el deporte, después de esto que estamos pasando, obviamente, tomará mucha más. Y parece responsable e inteligente detectarlo y poner medidas. En este contexto, me gustaría repetir una pregunta que hago con frecuencia:

1.- ¿Qué incidencia tiene el factor mental-emocional en el rendimiento?
2.- Entonces (como todo el mundo contesta que “mucha”).. ¿Cuanto tiempo y recursos dedicas a formarte en este factor?

Bien pues ahora tienes tiempo, y te voy a proponer una forma fácil de hacer un progreso importante. Mi propuesta tiene que ver con desviar un poco, un rato, tu foco, de consumir charlas, ejercicios, tertulias, para poder permitirte entrar en modo reflexivo. Dedicarle tiempo y energía.

Desde mi perspectiva actual, el factor que permite progresar de manera más determinante como líder es aumentar consciencia e intención. Para ello necesitamos desarrollar la escucha en toda su amplitud.

Es un buen momento para elegir a personas, el número que quieras, de tu entorno como entrenador (coordinador, padres, jugadores, compañeros del staff…). Y hacerles dos preguntas y dejarles hablar (pon el “mute”)…

1) Qué te gusta de mí como entrenador?
2) Qué crees que debería de mejorar?

Y cuando acaben, pues les dices “GRACIAS y adiós”. Y cuando tengas toda la información de todos, vas al paso 2: REFLEXIONAR. Importante: no rechazar el feedback, y tampoco darlo como verdad. Hacerse unas cuantas preguntas:

¿Qué parte de verdad hay en lo que me dicen?
¿Qué virtudes me hacen ver que quizás no era del todo consciente?
¿Qué áreas de mejora realmente siento que tengo?

¿Cual es el beneficio de este ejercicio?
Pues que con la información que recibo del exterior, y mi espacio de reflexión, aumento mi consciencia. Mi consciencia sobre mi impacto, es decir, ¿qué resultado obtengo de mis interacciones humanas cuando entreno?
Durante el confinamiento, me ofrezco voluntariamente a ayudarte a gestionar los feedbacks, mediante una videoconferencia. Si quieres aprovecharlo, de verdad, será un placer!

En la medida en la que el trabajo se haya hecho bien, voy a descubrir que muchas veces mi comportamiento relacional consigue los resultados contrarios a mi intención. O incluso que muchas veces no sé cual es mi intención. Por lo tanto, todo esto me ofrece la oportunidad de poner intención en mi forma de interactuar, con el objetivo de ser mejor líder.

Evidentemente esto es un camino. No hay cambio fácil, no hay movimiento automático, pero son primeros pasos para moverse en coherencia con la respuesta a la pregunta:
¿Qué entrenador quiero ser?

“El feedback es el desayuno de los campeones” (Ken Blanchard)

15
Ene
El tiro de 3 puntos en el baloncesto actual.

«Todos hablan de cómo estamos arruinando la NBA. Me encanta esa frase, es la más tonta de la historia» Stephen Curry

Este gráfico que circula por la red deja bien claro a nivel visual y objetivo esta evolución hacia el auge del tiro de tres puntos. Habitualmente leo mucha crítica sobre el “abuso” del tiro de tres puntos. Hay bastante debate al respecto. Yo creo que es, simplemente, un aspecto clave estratégico defensivo y ofensivo. Puede gustar más o menos, pero la cosa va por ahí…


Veo dos cosas que me gustan como espectador y como entrenador.

• Orientación Ofensiva: toda la complejidad táctica y la calidad y velocidad de detalles técnico-tácticos que requiere hoy en día generar un tiro abierto desde la estrategia colectiva.
• Talento: la capacidad de jugadores de crearse tiros desde 7 u 8 metros con el defensor encima. Más el número de jugadores por equipo con buen porcentaje de tiro de tres puntos.

A parte del talento y la orientación ofensiva hay factores debidos a la propia evolución del entrenamiento que crea mayor nivel atlético y cognitivo de los jugadores y condiciona hacia el uso del 6,75 respecto a los espacios intermedios.

  • El nivel físico que permite cubrir muchos espacios en poco tiempo en defensa. Lo cual dificulta la ocupación rentable de espacios intermedios por parte del ataque.
  • La sincronía de los automatismos defensivos sobre conceptos simples como el bloqueo directo y el bloqueo indirecto. La gran calidad de la ejecución de muchos dribladores, y velocidad de desplazamiento de los bloqueadores implicados en el 2×2 que requiere ese compromiso de toda la defensa para controlarlo.
  • El alto porcentaje de tiro de tres puntos en contraataque.

Luego habría una “crítica”, entre muchas comillas, a la forma de abordar el spacing: La complejidad de los sistemas gana a la simplicidad de las posiciones y los automatismos en función del balón.

Y mi conclusión es que la línea de 3 puntos es la amanenaza que mantiene vivo el baloncesto, para que no se convierta en un juego dominado por el físico y la defensa. Imaginemos el baloncesto ACTUAL sin la línea de tres puntos. Sinceramente creo que habría todavía menos tiros cercanos o de media distancia. Habría más tiros de 3, pero que valdrían 2. Más dificultad para cambiar dinámicas a base de rachas de acierto, menos posibilidades de finales inciertos, menos presencia ofensiva de los jugadores interiores, etc… Así que no es tiempo para la nostalgia. Antes no se defendía ni un 10% de lo que se defiende ahora. La exigencia física y defensiva lleva al juego a la línea de tres puntos como argumento de iniciativa de juego y de emocionalidad, más allá de la estricta anotación.

Siempre se habló de las grandes claves: “rebote, defensa y contrataque”. Eso sigue vivo… evidentemente se suma a ese trío, el tiro de tres puntos.

“Cuando sientas que te resistes a las diferencias, inclínate hacia ellas, y diviértete con lo que suceda”. Gina Greenlee.

05
Dic
LIDERAZGO: ATRAVESAR LA MIERDA

La «magia» de las dinámicas, no? No es tan mágico en realidad. Analizaremos desde un punto de vista de liderazgo el detalle clave para mí, que representa el obstáculo en el camino de salir de la dinámica negativa haciéndonos responsables de ella. Osea la capacidad de pasar a través de la mierda, y reciclarla para que sea abono (aprendizaje).

Conciencia del propio lenguaje. Cuidado con las excusas y la culpa. Cada excusa y cada culpa limitan el poder personal del entrenador. Muchas veces tienen un efecto momentáneo de “descanso y liberación”, pero nos impiden ir a buscar la solución. Son una tentación, son una inercia, son un límite.

Me acuerdo de un día mientras era entrenador de Basquet Manresa, en ACB. Llevábamos 4-5 derrotas seguidas y en un post partido, hablando con Jaume Ponsarnau, mi ayudante por quel entonces, empecé a culpar al club, a los jugadores, un poco a todo el mundo de lo que pasaba. “Me falta calidad en el equipo, me falta apoyo, me faltan jugadores que tomen mejores decisiones, perdemos demasiados balones, hay jugadores que no suman nada…” Y desde ahí era un “no voy a ver video del partido! Paso de ver tanta mierda”… ME acordaré toda la vida de la respuesta de Jaume, que normalmente no me confrontaba. Ese día se plantó. “Xavi, lo tienes que ver, es nuestro trabajo, hay que encontrar soluciones”. Obviamente tenía razón. Y a veces es muy difícil encontrar soluciones, no porque no tengas talento para ello, sino precisamente por la mentalidad, el efoque, los pensamientos, que llevan a una energía débil, resentida, pesimista… y todo eso luego se transmite!

Desde ese lenguaje, a veces inconsciente, llegamos enfadados, tristes, preocupados al entreno. Diseñamos tareas poco creativas, rígidas, estamos agresivos, no animamos, no aportamos soluciones, y eso alimenta la dinámica de desconfianza y claridad necesarias en esos momentos. El equipo deja de creer. Tú dejas de creer.

Eso puede pasar en momentos de recha mala, o porque el equipo rinde distinto fuera que en casa, o por plaga de lesiones, o por cualquier otra razón que condiciona, sí, pero que también ofrece oportunidades.

Solo se encuentran soluciones, solo se ven oportunidades, desde un estado creativo, enfocado, curioso, conectado con la intuicion y la experiencia, con dosis de valentía, confianza en uno mismo y en el resto. Si soy consciente de mi lenguaje podré trabajar para modificar ese estado hacia uno que realmente sea fértil. Y todos necesitamos nuestro tiempo para hacer ese click. A veces el proceso de ver el video, o analizar objetivamente lo que pasa, implica revolcarnos en la mierda, duele, crea ansiedad, impotencia, enfado. Hay que pasar por ahí para poder salir de ahí. Nada es gratis.

Y tú? Como vas de excusas y culpabilizaciones? Prefieres tener la razón, o conseguir lo que quieres. Las dos cosas nunca suceden a la vez.

05
Nov
EL RETO DE MANTENER UN EQUIPO UNIDO Y COMPROMETIDO

“La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo”, Isaac Newton.

Este es el gran reto de los líderes de equipos. Al inicio de las temporadas, todas las personas desean tener esa sensación. Y eso es una ventaja que muchas veces no sabemos aprovechar. Todo el mundo intenta dar lo mejor, agradar, y nosotros como líderes nos creemos que va todo bien. Luego empiezan los primeros partidos y aparecen las primeras decepciones en todas direcciones. Entrenador-jugador, entre jugadores y jugador-entrenador. Van pasando semanas y algunos empiezan a cronificar estados de desconfianza, desunión y egoismo. Y llega noviembre, y empieza a costar de reconducir eso. En los mejores casos, el entrenador está preocupado y con dudas sobre como actuar. En los peores, simplemente se tira la toalla y se deja de enfocar en ese objetivo, tener el equipo unido y comprometido, y se pasa al objetivo de salvar el culo, de ganar como sea, con quien sea.

Una primera reflexión que quiero compartir es sobre la duda. Dudar no es un signo de debilidad, sino un signo de inteligencia. La duda es un motor de aprendizaje, si la queremos aprovechar. También es una oportunidad para ser honestos, para dejarnos ayudar, para escuchar… y salir de ella un poco mejores

No hay soluciones universales, no hay técnicas mágicas, sistemas perfectos, rotaciones exactas, roles perfectamente asignados, comunicación impecable, gestión emocional brillante… O sí las hay, pero en unas circunstancias determinadas, un momento concreto, una racha… Pero a lo largo de la vida de un equipo hay que lidiar con altos y bajos. Y la mejor manera es tener claro ese fin en mente: mantener al equipo unido e implicado. Para ello ayudan una serie de premisas que quiero compartir. Igual alguna de ellas te puede inspirar para alguna situación en particular.

1.Primero la Relación, después la tarea.
Nos resulta más cómodo, por incompetencia o miedos, focalizar en los roles externos, en el papel de cada uno: yo soy entrenador, tú eres jugador. Pero si queremos realmente esa unión e implicación, es importantísimo invertir tiempo y dedicación en crear buenas relaciones y bajar más a roles internos (emocionales). Acercarnos a la persona, intentar entender, ser curiosos por sus pensamientos y emociones, mostrarnos vulnerables, manifestar como nos sentimos con él, perdir ayuda. Unos ejemplos de buenas aproximaciones podrian ser:
– preguntar al jugador por sus preocupaciones fuera del basket
– buscar temas donde conectais (música, series, relaciones con las personas, temas familiares…)
– manifestar propias dudas sobre como tratar a esa persona, sobre sus necesidades
– Ser curiosos con otras experiencias del pasado del jugador

2. Equilibrio exigir-cuidar.
Clave. A veces pensamos que si exigimos demasiado nos va a costar dar cariño y cuidado. Y viceversa. Y no es así. Exijo desde mi rol, cuido desde la persona. Y desarrollar esta habilidad es un espacio de crecimiento importantísimo para el entrenador. Requiere valentía, claridad y entrega.

3. Recursos tácticos. Individualizar.
Buscar maneras para que el jugador se sienta importante. Roles de entreno, roles defensivos, roles ofensivos… Intentar siempre dar algo que al jugador le haga sentir partícipe, motivado para la mejora y el rendimiento. Preguntarle en qué sistema se encuentra más cómodo, cómo le va mejor jugar determinado bloqueo, con qué compañeros se siente más cómodo, en qué momentos de partido siente que puede aportar más, y de qué manera…. En definitiva, buscar juntos su potencial aportación, partiendo de la base de que algo más puede hacer, seguro. Iniciar ese camino que puede reconectarle al equipo.

4. Calidad vs Cantidad.
Ayudar al jugador a entender y a saber cómo hacerlo. La manera de tener más cantidad de minutos en el futuro (y no es una garantía), es dar calidad a los que tienes actualmente. Y el entrenador debe tener respuestas específicas para cada uno sobre qué significa para él dar calidad. Para uno puede ser rebotear, para otro ser agresivo en líneas de pase, para otro activarse en lado de ayuda, dar buenos bloqueos, comunicar más, etc… hay infinidad de temas que podemos utilizar para hacer que el jugador se sienta implicado, y que además eso repercutirá positivamente en el rendimiento del equipo.

Lo cierto es que los jugadores que se van “perdiendo” durante la temporada son un regalo para el crecimiento del líder, si se enfoca ahí. Si realmente estamos comprometidos con estar unidos e implicados, necesitamos adentrarnos en este mundo tan potente que es el vínculo entre la parte técnica-táctica y la parte personal. Entre el rol externo y el rol interno. El liderazgo efectivo y eficiente de equipos, pasa por esta dimensión, sin duda y además cada día con más peso específico en el rendimiento final de los equipos.

“Es literalmente verdad que puedes tener éxito mejor y más rápido al ayudar a otros a tener éxito”. Napoleón Hill

PD: Si te interesa evolucionar en este campo, tenemos dos propuestas interesantes para tí, entrenador, o líder de euquipo!

LIDERARTE, un desarrollo creativo del Yo-Líder
Inmersión Frontera Experience. TÁCTICA y EMOCIONES

30
Sep
4 patas de la creatividad rentable del entrenador

«La creatividad es una de las últimas maneras legales de obtener una ventaja injusta sobre la competencia». – Ed McCabe

Ser entrenador implica muchas dimensiones. Tenemos miles de pinturas y pinceles, lienzos distintos. La diferencia está, desde mi punto de vista, en la dimensión creativa, es decir, donde ponemos nuestra expresión e identidad consciente o inconscientemente. Cómo pintamos. Para mi es clave vincular creatividad con rentabilidad. La creatividad no es un «complemento», sino que es una de las esencias del liderazgo.

La dimensión creativa tiene 4 puntos de desarrollo. Todos ellos pueden ser copiados de otros, generados desde el propio aprendizaje ensayo-error, o una mezcla creativa entre lo que veo de otros y me inspira, y algo que sale de mí y solo yo puedo hacer de esa manera. Esta última me da ventaja porque siento lo que hago como mío. Desde ahí es mucho más natural convencer y liderar. Creatividad es encontrar soluciones y recursos que funcionen.

LA DIRECCIÓ DEL EQUIPO. Cómo voy a asumir el liderazgo del equipo?

El desde dónde.Gestionar las expectativas es lo más complejo. Todos tenemos expectativas individuales al empezar una temporada (el entrenador también).  Gestionar desde un conflicto de expectativas es duro. La creatividad ahí reside en buscar y encontrar la manera de acoger las expectativas individuales e integrarlas al objetivo global del equipo. Para mí este es un propósito muy importante del liderazgo.

 

La congruencia. Pongo unas normas, y las sigo. Y quien no las sigue tiene consecuencias. Puedo hacer eso desde la rigidez o desde la firmeza. Desde el miedo o desde la seguridad. Desde la defensiva o desde un estado de respeto hacia el grupo. Con seriedad o con humor. La parte creativa aparece cuando encuentro soluciones a los conflictos de congruencia…  distintas, ágiles y sobretodo auténticas, asumiendo las consecuencias.

 

Uso de dinámicas. Las dinámicas para cohesionar, para hablar de los temas, para animar, o para poner las pilas…. hay mil objetivos para hacer una dinámica. Puedes copiar pero también puedes inventar, escuchando las necesidades del equipo, dejándote sentir qué le vendría bien al equipo ahora… y probar, arriesgar, experimentar. Nada de lo que pase es tan grave, este es un gran espacio de aprendizaje.

 

LA COMUNICACIÓN. Qué y como transmito?

La claridad.Ya hemos hablado de esto otras veces. Un valor absolutamente en alza en el liderazgo. Ser claro. Si somos claros en el momento que toca comunicar nos ahorramos muchas incomodidades, malentendidos, y conflictos en el futuro.

 

La coherencia dinámica.Hablar alineado cuerpo, mente y emociones. Saber vender, disfrutar vendiendo ideas es clave, idear maneras de llegar al equipo pero desde la verdad interior, desde tu idea, tu sentir, tu cuerpo. Llegar desde la verdad, no desde el miedo.

Educar en la escucha. El sistema (equipo) tiene que aprender a escuchar a los demás (entrenador incluido). Escuchar solo aporta beneficios, en el sentido que nos da información para poder ajustar las actuaciones, decisiones, etc… Es fundamental desarrollar esa capacidad para poder ser creativos luego. Utilizar el humor para poder relativizar, trasformar estados de preocupación en estados más abiertos o positivos.

 

LA ESTRATEGIA. Qué pretendo conseguir?

Las razones de fondo. Tener más presente el objetivo final, en términos de aprendizaje, que el momento. No reaccionar (tactica) sino estar creativo (estrategia), enfocado en el fin último. Esto en todas las categorías impacta en la repartición de minutos, la dirección de partido, la individualización, la elección de contenidos y la progresión técnico-táctica, etc..

El equilibrio emocional. Trabajarlo nos permitirá estar en un estado creativo (proactividad, foco en la solución) y no reactivo (culpar, excusas, justificaciones). Es poder estar en pleno estado de recursos. Ahí pueden aparecer la intuición, la valentía, la curiosidad, la paciencia… muchas energías diferentes que puede necesitar el liderazgo en cada momento.

Generar estructuras propias.Diferentes estilos de juego ofensivo y defensivo en función de combinaciones de jugadores, enlaces entre sistemas de juego, variantes de inicios y finales, agilidad con la pizarra en tiempos muertos. Uso de metáforas para distintos momentos de juego y temporada.

 

LA METODOLOGÍA. Cómo entreno?

Integración de las dimensiones técnica, táctica, mental-emocional.

La planificación es rigidez. El equipo es como un organismo donde todas las partes están relacionadas y tienen una evolución natural, en parte imprevisible. Generar tareas globales, y dedicar tiempo al desarrollo individualizado…

Entrenamiento individualizado dentro del grupo. Ayudar a descubrir al jugador y encontrar juntos las necesidades de aprendizaje de cada uno en cada momento. Dejar espacios de autonomía a los jugadores. Hacerles responsables, ponerles “tareas” en todas las dimensiones, en definitiva, acelerar los procesos de aprendizaje.

En definitiva, todos tenemos pinturas y pinceles, pero debemos pintar nuestro propio cuadro. Y seguir aprendiendo (más pinturas y más pinceles, ver a otros pintar…) permanentemente para ir evolucionando nuestros cuadros. El arte de entrenar. #EntrenArte

«Cualquier actividad se vuelve creativa cuando su artífice se preocupa por hacerlo bien o mejor». – John Updike  

09
Sep
EL TALENTO DE SER CAPAZ DE APRENDER

«El gran objetivo del aprendizaje no es el conocimiento, sino la acción.» Herbet Spencer.

Ayer Miguel Martín abrió una conversación acerca de cual es el talento de juego más importante para el jugador: técnico, táctico, físico, competitivo.

Yo me hago la misma pregunta para el liderazgo de los entrenadores: dirección de equipo, estrategia, comunicación, metodología.

Son preguntas que tienen sentido, porque todos esos campos son importantes. Y hay más campos… Mi reflexión es precisamente que el talento más importante es la capacidad para aprender en todos ellos.

Tenemos un desajuste de perspectiva sobre esto, a mi entender. Porque estamos muy preocupados por saber, y menos por aprender. Me explico: es más frecuente hablar de lo que creemos que sabemos o dominamos, y por lo tanto intentar demostrarlo haciéndolo, que hablar y probar cosas que necesitamos aprender. Por una razón: el miedo a equivocarnos, o el miedo a que los otros piensen que no sabemos. A nivel de liderazgo el entrenador siempre tiene que ser el primero en adoptar esta perspectiva, así da permiso a los jugadores también para crecer. Crea el contexto donde se puede transformar la voluntad de aprender en capacidad para hacerlo.

Si realmente nos damos cuenta, lo que produce más satisfacción en una actividad que te importa, es aprender cosas referentes a ella. Para que eso pase debemos dar la bienvenida a todo lo que no sabemos, con unos simples pasos:

1) Humildad y Valentía para mirarse, conocerse, e ir a por ello.
2) Curiosidad. Buscar dónde y como… y de quien aprenderlo
3) Hacerse amigo del error. Es compañero de viaje garantizado. Y nos da muchos mensajes!
4) Diversión. En el proceso de aprendizaje. Experimentar, crear, celebrar pequeños pasos adelante..
5) Dedicación. Estar tiempo, poner energía
6) Inconformismo. Tener en mente la pregunta “y qué más?” pero no desde el perfeccionismo sino desde la voluntad de mejora.

Y un consejo sobre una certeza que tengo: aproximarse al aprendizaje desde la creación artística. Esa capacidad de expresar y crear que todos tenemos dentro. Y que cuando conectamos con ella, eliminamos el juicio y nos vemos como más completos y creativos, y capaces. Se mueve cuerpo y emociones, y de ese movimiento sale siempre más claridad mental para abordar los procesos necesarios. El cuerpo sabe mucho más de lo que nuestra mente piensa. El arte es un canal de escucha e inspiración muy grande.

Jesús C. Guillén escribe este interesante artículo sobre este tema del que destaco su conclusión:

“…No se puede negar que las actividades artísticas están arraigadas en el propio desarrollo del ser humano desde su nacimiento y que constituyen una recompensa cerebral natural necesaria para el aprendizaje. Porque la práctica de cualquiera de las manifestaciones artísticas lleva asociada un componente emocional que nos motiva y que nos permite contemplar el mundo que nos rodea desde una perspectiva diferente, más estética, más profunda. La Educación Artística resulta imprescindible porque permite a los alumnos adquirir toda una serie de competencias socioemocionales básicas para su desarrollo personal y que, además, les hacen más felices. Y ese es el verdadero aprendizaje, el que les prepara para la vida. El cerebro humano, que es un órgano complejo en continua reestructuración, agradece los retos y necesita el arte…”

Esta semana hacemos la tercera edición del curso #EntrenArte, esta vez en Zaragoza. Seguiremos haciendo cursos, funcionan, aportan, hacen sentir, hacen reconectar con una motivación que siempre está ahí pero a veces desenfocada, la de aprender sobre lo que nos apasiona.

02
Sep
Por qué somos entrenadores?


«Se una luz para ti mismo.»
Jiddu Krishnamurti

En el fondo es tan importante lo que hagamos con el jugador para su camino? Con el tiempo me voy dando cuenta de que no. En el fondo, en lo más profundo, ayudamos para ayudarnos. Cuando un jugador crece, nos alegramos por él, y a la vez esto aumenta nuestra autoestima (soy valioso) y autoeficacia (soy válido)

Muchas veces he formulado una pregunta incorrecta. Entrenas para tí o para el jugador? Intentando inducir a que la respuesta correcta es “para él”. Pero la pregunta está mal. No la volveré a hacer. Entrenamos porque somos un canal que utiliza el baloncesto. A través nuestro se transmiten unos valores, unos conceptos, un método… hacia el jugador. A la vez el jugador es un canal que utiliza el baloncesto para hacernos sentir mejor, para ayudarnos a crecer, a aprender, a realizarnos.

Y eso explica porqué es tan importante el proceso de aprendizaje, porque ahí los dos canales se encuentran. Y ahí el jugador se siente bien porque crece, y nosotros nos sentimos bien porque contribuímos. Y de manera quizás menos consciente, el mismo proceso al revés…. Dos necesidades humanas, el crecer y contribuir, que llevan a la sensación de propósito y plenitud (Tony Robbins)… sin entrar si es por él o por nosotros mismos. Y quien sabe como se aprende mejor? Hay teorías, hay métodos, y al final el organismo “baloncesto” se regula de manera que todo el mundo vaya sacando cosas que necesita, incluído frustrarse, o dejarlo.

A mí esta reflexión me ayuda a juzgar menos. No hay buenos y malos, No hay preparados y no preparados. Al final todos somos necesarios en este sistema. Desde esta mirada, para mí, cualquiera que se ponga al frente de un equipo, sea con la motivación que sea, sea con la consciencia que sea, merece el respeto simplemente por la valentía de afrontarlo. Muchas veces sin herramientas, muchas veces sin el respeto de la mayoría.

Pero que bonito es ser canal, aunque sea pequeño y casi invisible. Es como una vena o arteria principal que sería un Obradovic, o Popovic, a ojos del mundo… o el más pequeño capilar (Los capilares son vasos minúsculos, con paredes extremadamente finas, que actúan como puentes entre las arterias -que transportan la sangre que sale del corazón- y las venas -que la transportan de vuelta hacia él-. Por un lado, las paredes delgadas de los capilares permiten que el oxígeno y las sustancias nutritivas pasen desde la sangre hacia los tejidos y por otro lado permiten que los productos de desecho pasen desde los tejidos hacia la sangre).
Sin los capilares el sistema se muere. Una arteria principal no es tan importante como parece. Un capilar es más importante de lo que parece…

Llevándolo a mí, reconozco que tengo mucha suerte. Con el tiempo he ido cambiando mi mirada hacia el entrenador. Es muy gratificante. Me da mucha paz. Tengo la suerte de hablar con amigos entrenadores, hago formaciones, etc… Y cada vez lo disfruto más, porque en realidad me siento cada vez menos importante y más consciente de que simplemente soy un canal que el basket, o el deporte, porque realmente trabajo con diferentes colectivos-, utiliza para su desarrollo. Igual para los jugadores con los que interactúo. Todos sois fantásticos canales para mi bienestar.

“Ser un canal es ser completa y libremente tú mismo, plenamente consciente de que eres una expresión de la más alta creatividad del universo.” (Shakti Gawain)

26
Ago
La pretemporada del entrenador.

Empiezan la mayoría de pretemporadas estos días. Durante el verano, cada vez más, los entrenadores tenemos el hábito de formarnos. De manera formal con cursos, y también de manera informal, viendo partidos, hablando con otros compañeros, llenándonos de experiencias en los campus y entrenamientos de verano, viendo vídeos, etc… Llegamos al inicio inspirados con muchas cosas que hacer con el equipo. Luego empieza la pretemporada y habitualmente tenemos la idea de que es un periodo donde hay que sentar todas las bases, lo cual es cierto, en parte. Para mí cada vez hay menos diferenciación entre la pretemporada y la temporada. Tanto a nivel de contenidos, como de energía. La temporada es un proceso de permanente oportunidad para el aprendizaje, Hay tres alertas y sus retos de liderazgo que debemos tener en cuenta para enfocar el año con el equilibrio y la coherencia que nos permitan aprovechar esas oportunidades.

1) El volumen. La cantidad de cosas que queremos conseguir. Habitualmente todo lo que hemos imaginado sobre el papel se convierte en algo mucho más complicado de conseguir. Por mil razones que van sucediendo.

2) El tiempo. Los entrenos pasan, las semanas, los partidos. Normalmente los tiempos en los que pasan las cosas, escapan del control o de la planificación.

3) Las prioridades. Si todo es importante, nada es importante. Nos podemos perder si no las tenemos muy claras. Es una pregunta que debemos dedicar tiempo a contestar con calma

Desde mi punto de vista estos son los tres retos más importantes. Para cada uno hay un reto de desarrollo del liderazgo que me gutaría plantearos.

1) La escucha. Escuchar dónde está cada uno de los jugadores, y dónde está el equipo en cada momento, me ayudará a seleccionar, más allá de lo planificado, que es es lo eficiente, lo útil, lo posible, lo adecuado en cada momento. Escuchar significa observar, mirar, preguntar… en definitiva recibir información, no solamente estar pensando en enviar información.

“Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos” (Séneca)

2) La paciencia. A veces, repetir algo, simplificar tareas o exigencias en momentos determinados, ayuda a que las cosas acaben pasando, aunque no sea en el momento idealizado por nosotros. Esto nos ayudará a no rendirnos, a no rebajar lo que esperamos de ellos. Hacer las cosas un poco más tarde, con un proceso más adecuado a la realidad que me encuentro, también es conseguir las cosas.

“La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.” Proverbio Persa

3) La claridad. Herramienta cada vez más imprescindible en la comunicación con el equipo. Tengo que conseguir que entiendan y acepten lo que es realmente importante, y su por qué. Y ser claro es decir lo que hay, cuando pasa. No evitar conversaciones complicadas o convertirlas solo en gritos o expresiones de desaprobación.

“La claridad es amable” (Brené Brown)

Escucha, paciencia y claridad son actitudes que, si las trabajamos, nos dan un liderazgo inteligente, consciente y sostenible en el tiempo. No es necesario conseguir todo en la pretemporada, para mí el objetivo del entrenador para la pretemporada, es desarrollar estos tres hábitos o herramientas o actitudes, que me van a permitir trabajar todo el año con claridad y coherencia.

Copyright 2014 / Xavi Garcia